Todo por México (pero no todos por lo mismo)

Hace un tiempo les platiqué que soy fan de Physical 100, y que me parecía fascinante ver a cien atletas de disciplinas distintas rompiéndose el cuerpo en retos que no se resuelven solo con fuerza. Soy fan de todas las versiones que existen, así que imaginen mi emoción cuando Netflix estrenó la mexicana, Habilidad Física 100: México, con los soldados gritando su lema de guerra: ¡Todo por México!

El elenco es una fiesta. Hay figuras del crossfit, del basquetbol, del rugby, corredores, luchadores y hasta soldados. Están leyendas indiscutibles como Carlos Salcido, Luis Hernández "El Matador" y Místico, y personajes que ya me caían bien, como el Albañil Legendario y el Maestro Bloquero Iván Guerra, mejor conocido como Deathcorexmex, a quien yo ya seguía desde antes.

Pero también hubo participaciones que me dejaron con un sabor amargo. No voy a mencionar nombres, porque el algoritmo monetiza lo bueno y lo malo, pero no monetiza lo que se ignora a propósito, y creo que ese es el mejor castigo. Baste decir que vimos a alguien retar a una leyenda del futbol en una prueba donde la juventud jugaba clarísimamente a su favor. Vimos a otro competidor escoger a un rival con una desventaja física dolorosamente obvia, y luego, ya como líder, retar a un equipo formado solo por mujeres. Vimos a alguien quitarle la máscara a una de las figuras más icónicas de la lucha libre. Yo sé que en un reality las reglas son otras, y hubo quien defendió la jugada, pero soy fan de la lucha libre mexicana desde los veinte años y para mí la máscara no se toca. Lo mío es una opinión, no un reglamento. Y, para colmo, entre los participantes estaba el director del Centro Nacional de Desarrollo de Talentos Deportivos y Alto Rendimiento (CNAR), muy al estilo de Sergio Mayer: funcionario público y en un reality show.

¿Cuál es el problema? Que el resto de los competidores descalificó esas jugadas. Escogieron rivales con otros criterios y compitieron con la disciplina y el sentido de justicia que uno aprende precisamente practicando un deporte. Incluso hubo una participante cuya fuerza era evidentemente mayor que la de su retadora, pero que luego se redimió dando una lección de liderazgo a un equipo formado solo por hombres.

Spoilers adelante.

La gran mayoría de los "ventajosos" no llegó a la final. Y lo que más me llamó la atención fue la estrategia de los soldados en el reto del monolito, una piedra de casi dos toneladas que los equipos debían arrastrar y poner de pie. Me di cuenta de ella porque mi cuñado Rodrigo me la mencionó, y lo que yo vi, y lo aclaro porque es mi lectura, es que mientras los demás equipos gastaban energía explosiva, el equipo liderado por el soldado Jesús Cárcamo sostenía un esfuerzo más parejo. No les funcionó: el reto tenía un límite de tiempo y quedaron eliminados. Pero ese mismo ritmo les sirvió después, en un reto de fortaleza, y Cárcamo llegó lejísimos.

Cuando vi esa estrategia por segunda vez, mi cerebro, que escribió un libro sobre el tema, hizo clic. No dar el 100 no significa esforzarte menos. Significa saber en qué carrera estás y cuánto te va a durar. El ritmo sostenido perdió un sprint y ganó un maratón, y la vida laboral, como bien sabemos, es un maratón disfrazado de sprint. Ojo: la dosificación no lo explica todo, porque también hace falta una capacidad física enorme. Pero sí explica por qué no hay estrategia superior en abstracto: solo hay estrategias que se ajustan, o no, al reto que tienes enfrente. Eso mismo plantea la teoría de la contingencia de Fred Fiedler, según la cual no existe un estilo de liderazgo que funcione en todos los casos, porque su eficacia depende de la situación en la que se aplica.

Y como dato histórico: la mexicana Mariana Khalil sigue manteniendo el récord como la única mujer en llegar a los cuatro finalistas en una temporada individual de todo el universo de Physical: 100. Que ese récord lo tenga una mexicana también dice algo de qué idea de fuerza ganó en esta temporada.

Y hablando de estrategias, conozco bien al mexicano que se cree astuto y le saca provecho a los demás. Me ha tocado padecerlo, desde robos hasta conocidos que pasaron de la confianza al fraude y la extorsión. Pero también conozco a los otros, y me alegra decir que no son pocos. Está la justa, que compite con reglas claras y no necesita ventaja para sentirse ganadora. Está la que se crece ante los retos, a la que le dices que algo no se puede y ya está pensando cómo. Está el que empezó desde abajo y sabe exactamente lo que cuesta cada peldaño. Está el modesto, que no presume nada y deja que sus acciones hablen por él. Y está el que se ríe ante el riesgo, porque sabe que el miedo paraliza más que cualquier reto. Por eso me dio tanto gusto ver que en esta temporada ganó otra idea de lo que es ser mexicano: el que se disciplina, el que respeta al rival y el que sabe que la ventaja de hoy no te lleva lejos. Todo por México, sí, y aunque lo grite cualquiera, no cualquiera lo demuestra.

Referencias:

Marie Claire (2026), "Meet Mariana Khalil, the First Woman to Make It to the Final Four in 'Physical 100' History".

Fiedler, F. E. (1967). A Theory of Leadership Effectiveness. McGraw-Hill.

Monica Aranda

Mexican, female. 30 something years old. Graphic designer & Film-watcher

Next
Next

La cachetada como modelo de negocio