Be•Ar mI•NUS,
SE REFIERE A REALIZAR ACTIVIDADES CON EL MÍNIMO ESFUERZO, SE REFIERE A PREGUNTARSE DOS VECES EL PORQUÉ DE LAS COSAS Y SE REFIERE A LA ACEPTACIÓN DE LO QUE SOMOS.

Un año sin plan

Un año sin plan

El cierre e inicio de año estuvieron algo recios. Desde mi burbuja me puso triste la separación de la dupla de entretenimiento Turbulence y la Burrita Burrona y también la separación de un podcast el cual uso como "ruido blanco" para concentrarme en el trabajo. Además de eso, después de un desenfreno de comidas sufrí ligeramente de una gastroenteritis viral. Cuando me recuperé, me enteré de que el presidente Trump de Estados Unidos, había invadido y arrestado al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Si me preguntas, yo no celebro las formas y ópticamente se ve lamentable, pero como decía la extinguida Burrita Burrona: "Habrá que ver" lo que sucede.

Mientras vemos qué sucede, si quieres hacer las cosas diferentes este año, no olvides formar parte de los actos cívicos para defender temas como, por ejemplo, el río de Santa Catarina (https://www.instagram.com/unrioenelrio/) y mantenerte informado con la información más objetiva, alcanzada gracias a medios como Verificado (https://www.instagram.com/verificado_mx/).

Yo, por ejemplo, todavía no tengo definida una meta este año, no tengo un plan, pero sé que sigo con mi mantra de no dar el cien en donde no se necesita. Como recordatorio: "Nunca des el 100" se trata de identificar cómo distribuir tus energías durante el día, entender que tú controlas la dedicación de tus esfuerzos, y dar lo mejor que tienes solo en lo que te hace más feliz. Preocuparse, sí. Agobiarse, no.

Lo que te puedo compartir hasta el momento son unos parámetros que he estado bocetando en mi cabeza:

  1. Que la velocidad no sea una excusa para perder de vista los riesgos.

  2. Vivir en el "no lo puedo controlar".

  3. Confiar en mí. Un post reciente de la atleta de rugby, Ilona Maher me pegó fuerte. Ella habla sobre cómo las mujeres, siempre estamos tratando de sobrecalificarnos para merecer las cosas, como si tuviéramos que demostrar constantemente que somos suficientes. Un tipo que jugó basquetbol hasta la prepa se siente con confianza de entrenar a niños, mientras que una mujer, duda porque desde sus propios parámetros, solo una mujer que jugó en la WNBA tiene las credenciales para hacerlo.

    Su mensaje es claro: ya trabajamos por esto, ya merecemos estar aquí. Confiar en mí significa exactamente eso, reconocer que ya hice el trabajo y que merezco ocupar el espacio.

  4. Esta es difícil: no hacer nada con IA que no pueda hacer yo, y yo hago demasiadas cosas.

  5. Molestar a mis amigos que compartan imágenes hechas con IA con la siguiente frase, diciéndola con un tono de desdén: "¿Te gastaste casi 5 litros de agua para esto? ¿Cuando tu gobernador le va a ceder el 16% de su agua a Texas?"

    Sí, leíste bien. Resulta que Samuel García, después de negar múltiples veces que el agua de la Presa El Cuchillo estaría incluida en el acuerdo con Estados Unidos, terminó enviando exactamente el 16.4% del almacenamiento de la presa, lo que equivale a unos 225 días del abasto a la ciudad. Así que ahora, cada vez que vea una imagen generada por IA de dudosa calidad artística, tendré el argumento perfecto: literalmente se están desperdiciando litros de agua del acuífero para crear imágenes que ni siquiera tienen dedos bien dibujados. Es un poco pasivo-agresivo, lo sé, pero al menos tiene base científica y política local, que es mi tipo de humor favorito.

Este año se trata de encontrar ese balance entre hacer lo que está en nuestras manos y soltar lo que no podemos controlar. De participar activamente en lo que nos importa, como defender nuestros espacios públicos y mantenernos informados, pero también de cuidar nuestra energía y no gastarnos completamente en batallas que no son nuestras. Se trata de ser intencionales con nuestros recursos, ya sean tiempo, energía o, sí, hasta el agua que usamos para generar imágenes con IA. Al final, lo único que podemos controlar es cómo respondemos a todo este caos, reconocer que merecemos estar aquí sin tener que sobrecalificarnos constantemente, y tal vez eso sea suficiente.

Habrá que ver.

Inocentes en la Era de la IA

Inocentes en la Era de la IA