El Camino de las Brujas
Seguramente, si yo viviera en otra época, sería considerada una "bruja". Algo estaría "mal" conmigo: me gusta estudiar, emprender, trabajar y enseñar. Tengo un empleo, doy clases y estoy a punto de obtener mi segunda maestría. Cuido de mi equipo, de mi familia, pero no quiero ser madre ni tengo interés en casarme. Personalmente no busco lo que tradicionalmente, en otras épocas, se esperaba de una mujer.
En la Edad Media y en los inicios de la modernidad, muchas mujeres fueron acusadas de brujería simplemente por desafiar los roles de género establecidos. Aquellas que poseían conocimientos en medicina, herbolaria, astronomía o simplemente mostraban independencia intelectual o económica eran vistas como una amenaza para el orden social. Se estima que entre los siglos XV y XVIII, decenas de miles de mujeres fueron perseguidas, torturadas y ejecutadas bajo la acusación de brujería. Muchas de ellas eran simplemente mujeres que, como yo, decidieron seguir su propio camino, lejos de los mandatos sociales que buscaban controlar sus vidas.
Hoy, sigo ese mismo camino: el camino de las brujas. Un camino que no está dictado por lo que la sociedad espera de mí, sino por lo que yo elijo para mí misma. Creo que todo aquello que la sociedad te hace pensar que debes hacer, te aleja de tu auténtico ser. En el caso de las mujeres, probablemente nos aleja de nuestro camino de brujas: un camino de libertad, autenticidad y poder personal.
La autora Nicola Jane Hobbs, psicóloga y escritora especializada en bienestar emocional y autoaceptación, reflexiona sobre la presión que enfrentan las mujeres para cumplir con estándares imposibles. En su libro "The Relaxed Woman", escribe:
"Al crecer, nunca conocí a una mujer relajada. ¿Mujeres exitosas? Sí. ¿Mujeres productivas? Muchas. ¿Mujeres ansiosas, temerosas y que se disculpan por todo? Montones de ellas. ¿Pero mujeres relajadas? ¿Mujeres en paz consigo mismas? ¿Mujeres que no diseccionan sus días en intervalos de media hora de productividad? ¿Mujeres que priorizan el descanso, el placer y el juego? ¿Mujeres que no temen ocupar su espacio en el mundo? ¿Mujeres que se dan permiso incondicional para relajarse? ¿Sin culpa? ¿Sin disculpas? ¿Sin sentir que necesitan ganárselo? No estoy segura de haber conocido jamás a una mujer así. Pero me gustaría convertirme en una."
Estas palabras resuenan profundamente. ¿Cuántas de nosotras nos hemos sentido atrapadas en la necesidad de ser productivas, exitosas y cumplir con expectativas ajenas? ¿Cuántas veces hemos pospuesto el descanso, el placer o simplemente el ser nosotras mismas por miedo a no ser suficientes? El camino de las brujas es también un llamado a romper con esas cadenas, a priorizar nuestro bienestar y a reclamar nuestro espacio en el mundo sin disculpas.
Si en el presente soy considerada una bruja, es un título que usaría con orgullo. Porque para mi, ser bruja significa ser libre, auténtica y dueña de mi propio destino. Significa elegir mi camino, aunque no sea el que otros esperan que tome. Significa honrar mi intuición, mis deseos y mi poder personal.
Este 8 de Marzo, en conmemoración del Día de la Mujer, celebremos el camino de las brujas. Celebremos a todas aquellas mujeres que, a lo largo de la historia, han desafiado las normas y han abierto brecha para que hoy podamos ser quienes queremos ser. Celebremos nuestra capacidad de elegir, de crear, de descansar y de vivir en plenitud.
Porque el camino de las brujas no es solo un camino de resistencia, sino también de celebración. Celebremos nuestra magia, nuestra fuerza y nuestra libertad. Celebremos ser brujas.