Be•Ar mI•NUS,
SE REFIERE A REALIZAR ACTIVIDADES CON EL MÍNIMO ESFUERZO, SE REFIERE A PREGUNTARSE DOS VECES EL PORQUÉ DE LAS COSAS Y SE REFIERE A LA ACEPTACIÓN DE LO QUE SOMOS.

¿Quién dijo que tu zona de confort es el problema?

¿Quién dijo que tu zona de confort es el problema?

Hace unas semanas, escribí sobre esa frase que me persigue: "El no ya lo tienes". Hablé de cómo, a pesar de que me molesta su certeza, esa idea me ha empujado a hacer cosas que nunca pensé posibles: desde solicitar una beca para una maestría en un campo que desconocía, hasta enviar correos que nunca creí que recibirían respuesta. Hoy quiero continuar esa reflexión, pero desde otro ángulo. Porque, ¿qué pasa cuando el "no" no viene de los demás, sino de nosotras mismas? ¿Cuando nos negamos la posibilidad de descansar, de decir "basta", o incluso de honrar esa zona de confort que tanto nos cuesta construir?

Hace poco, mi editora "fantastma" me envió un mensaje que me dejó pensando: "¿Viste ese panorámico que dice: 65% le cancela a los amigos, pero no a las horas extras?". Confieso que no lo había visto —mi vida últimamente ha sido más de ermitaña que de exploradora urbana—, pero la frase me impactó. ¿Cuántas veces hemos priorizado el trabajo, las obligaciones o incluso la cortesía social sobre nuestro bienestar emocional?

Hice una rápida búsqueda y me encontré con un artículo titulado "¿A qué cosas los mexicanos no saben decir que ‘no’?". El texto menciona un estudio que revela algo preocupante: muchos tenemos dificultades para decir "no" en situaciones cotidianas. Desde aceptar reuniones incómodas hasta trabajar horas extras o incluso salir con personas que no nos agradan, la cultura de la cortesía y la armonía social nos lleva a menudo a sacrificar nuestros límites. Pero, ¿a qué costo? Los expertos advierten que esta incapacidad para negarnos puede llevarnos al agotamiento emocional y al estrés crónico. Y aquí es donde quiero detenerme, porque este no es solo un problema mexicano: es humano.

Dependiendo de tu algoritmo (y del tipo de contenido con el que interactúas), es probable que te aparezcan mensajes como: "Sal de tu zona de confort", "Haz algo diferente cada día", o "El éxito está fuera de tu comodidad". Y sí, en parte tienen razón: crecer duele. Pero también es cierto que no vemos las cosas como son, sino como somos. ¿Qué pasa si, en lugar de salir corriendo de tu zona de confort, te detienes a observarla? ¿Y si esa zona no es una prisión, sino un refugio que has construido con cuidado, un espacio donde has aprendido a proteger tu energía y a cultivar lo que realmente te importa?

Vivimos en una era donde la comparación es inevitable. Las redes sociales nos muestran versiones editadas de la vida de los demás: viajes, logros, transformaciones radicales. Y es fácil caer en la trampa de pensar: "Si no estoy haciendo algo espectacular, me estoy quedando atrás". Pero aquí hay una verdad incómoda: no necesitas salir de tu zona de confort solo porque otros lo hacen. Tal vez tu zona de confort no es un límite, sino un punto de partida. Tal vez, en lugar de abandonarla, lo que necesitas es expandirla con gentileza, a tu propio ritmo y desde tu propia esencia.

Volviendo al estudio, hay una lección clave: decir "no" no es egoísta, es un acto de autocuidado. ¿A qué le estás diciendo "sí" por obligación, cuando en realidad querrías decir "no"? ¿Qué pasaría si, en lugar de salir de tu zona de confort, la usaras como base para explorar con seguridad? ¿Cómo sería tu vida si priorizaras tu bienestar emocional sobre la aprobación social?

No estoy aquí para decirte qué hacer. Solo quiero recordarte que tu zona de confort no es el enemigo. Tal vez, en lugar de abandonarla, lo que necesitas es honrarla, entenderla y, si es el caso, expandirla con la gentileza que mereces. La próxima vez que veas un anuncio que te invite a "salir de tu zona de confort", pregúntate: ¿quién define qué es cómodo para mí?


Referencias:

González, Z. (2025, February 7). ¿A qué cosas los mexicanos no saben decir que ‘no’? Estudio lo revela. Infobae. https://www.infobae.com/mexico/2025/02/07/a-que-cosas-los-mexicanos-no-saben-decir-que-no-estudio-lo-revela/

La Grandeza y sus letras pequeñas

La Grandeza y sus letras pequeñas

Ser reemplazable para ser inolvidable

Ser reemplazable para ser inolvidable